Me entero a través de Jesús Zamora Bonilla que el autobús ateo en Estados Unidos lleva el siguiente lema: “In the beginning, man created God”
La explicación del origen de la religión de Feuerbach se ha hecho muy popular y cuando se la explicas a los alumnos en seguida la entienden, porque es algo que está en el ambiente.
Creo que fue Henri de Lubac el que explicó que el ateismo actual ve en Dios a un enemigo del hombre.
Supongamos que a dos seres humanos se les presenta como algo muy evidente que Dios no existe.
Su reacción ante esta evidencia puede ser de dos tipos:
- 1. Qué pena.
- 2. Qué alivio.
La primera es la que me parece más coherente con los deseos humanos. De su inexistencia se deriva que no existe justicia universal y todas las víctimas de este mundo nunca tendrán compensación. Además de otras consecuencias, todas bastante desagradables. Entiendo el lamento.
La segunda es la del ateismo actual. El hombre contemporaneo se siente poderoso, de algún modo se siente omnipotente, y en su ceguera se ha llegado a creer que las cosas pueden llegar a ser exactamente como él quiere que sean. Le parece que no necesita a Dios. Dios es un obstáculo para que nazca el superhombre. Es como un niño que se ha hecho joven y no ve en el padre un trampolín que le brinda mil posibilidades de acción sino alguien que con sus prudencias le quiere imponer precauciones y normas que lo limitan en lugar de darle alas. Ya no es el padre acogedor que lo consolaba, ahora es un adulto con poder sobre él que aún lo quiere controlar.
Dios impide ser al hombre. Sería una mala noticia que existiera. El ateismo actual ve a Dios como una norma externa que lo asfixia. Savater en su libro “Las preguntas de la vida” no habla nunca o casi nunca de Dios pero el simple hecho de que pueda existir UN ÚNICO UNIVERSO ya le revienta. Un mundo único con leyes regulares donde el ser humano (y él concretamente) tendría ya asignado un lugar prefijado es una especie de condena maldita.
Creo que era Nietzsche el de “Si Dios existiera, no soportaría no serlo”. Para el hombre actual es una mala noticia que Dios exista porque es él el que quiere ser Dios.
¿El hombre creó a Dios porque no soporta que la muerte y la injusticia sean la última palabra?
¿O el hombre mató a Dios porque no soporta no serlo? Somos seres menesterosos, necesitados y dependientes pero nos soñamos omnipotentes y absolutos. Creemos que Dios es un obstáculo en ese sueño.
Si se trata de buscar explicaciones psicológicas al “teismo”, la que expongo sería la correspondiente al ateismo.
La explicación del origen de la religión de Feuerbach se ha hecho muy popular y cuando se la explicas a los alumnos en seguida la entienden, porque es algo que está en el ambiente.
Creo que fue Henri de Lubac el que explicó que el ateismo actual ve en Dios a un enemigo del hombre.
Supongamos que a dos seres humanos se les presenta como algo muy evidente que Dios no existe.
Su reacción ante esta evidencia puede ser de dos tipos:
- 1. Qué pena.
- 2. Qué alivio.
La primera es la que me parece más coherente con los deseos humanos. De su inexistencia se deriva que no existe justicia universal y todas las víctimas de este mundo nunca tendrán compensación. Además de otras consecuencias, todas bastante desagradables. Entiendo el lamento.
La segunda es la del ateismo actual. El hombre contemporaneo se siente poderoso, de algún modo se siente omnipotente, y en su ceguera se ha llegado a creer que las cosas pueden llegar a ser exactamente como él quiere que sean. Le parece que no necesita a Dios. Dios es un obstáculo para que nazca el superhombre. Es como un niño que se ha hecho joven y no ve en el padre un trampolín que le brinda mil posibilidades de acción sino alguien que con sus prudencias le quiere imponer precauciones y normas que lo limitan en lugar de darle alas. Ya no es el padre acogedor que lo consolaba, ahora es un adulto con poder sobre él que aún lo quiere controlar.
Dios impide ser al hombre. Sería una mala noticia que existiera. El ateismo actual ve a Dios como una norma externa que lo asfixia. Savater en su libro “Las preguntas de la vida” no habla nunca o casi nunca de Dios pero el simple hecho de que pueda existir UN ÚNICO UNIVERSO ya le revienta. Un mundo único con leyes regulares donde el ser humano (y él concretamente) tendría ya asignado un lugar prefijado es una especie de condena maldita.
Creo que era Nietzsche el de “Si Dios existiera, no soportaría no serlo”. Para el hombre actual es una mala noticia que Dios exista porque es él el que quiere ser Dios.
¿El hombre creó a Dios porque no soporta que la muerte y la injusticia sean la última palabra?
¿O el hombre mató a Dios porque no soporta no serlo? Somos seres menesterosos, necesitados y dependientes pero nos soñamos omnipotentes y absolutos. Creemos que Dios es un obstáculo en ese sueño.
Si se trata de buscar explicaciones psicológicas al “teismo”, la que expongo sería la correspondiente al ateismo.
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El problema se solucionaría si creyeran el “Gloria Dei, vita hominis” de S. Ireneo.
LA GLORIA DE DIOS ES QUE EL HOMBRE VIVA.
El problema se solucionaría si creyeran el “Gloria Dei, vita hominis” de S. Ireneo.
LA GLORIA DE DIOS ES QUE EL HOMBRE VIVA.