miércoles, 6 de enero de 2010

En la cárcel del yo.

A menudo me parece que no puedo salir de mi mismo. No soy capaz de ir más allá de mis propios intereses. Yo, yo, yo. No me ocupo de mis hermanos, ni de sus hijos, (hace tiempo que los he olvidado) apenas me ocupo de mis amigos (sino es para lo que me afecta) me cuesta ocuparme de los asuntos de mis padres, incluso de los asuntos de mi mujer y mis hijos. A estos últimos es a los que más atención pongo (me preocupo, sobre todo). Pero ni siquiera demasiado.

Me marco proyectos personales, cada época tiene el suyo (jugar al ajedrez, escribir un blog, aprender inglés…) y sólo se pensar en eso. MIS PROYECTOS.

No me gusta como soy. No me gusta como vivo. No soy feliz.

Tampoco es una novedad. Nunca he estado muy contento conmigo mismo.

Pero algunas veces creo descubrir que todo es un exceso de YO. Como si viviera en una burbuja de la que no sé o no quiero salir. No sé como escapar del egocentrismo que me constituye.

4 comentarios:

bLuEs dijo...

El egocentrismo es algo contrario a la naturaleza humana. Precisamente reducir los niveles narcisistas al mínimo es uno de los mejores medidores de la madurez de la persona.

Me ha sorprendido y encantado que hayas sacado este tema. Precisamente hace poco escribí algo que trataba sobre este tema.

Saludos

jaimemarlow dijo...

Joder! (con perdón). Creí que era el único que me sentía así. Si descubres algo que sirva para salir de esa burbuja, no dudes en postearlo.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Leed el discurso de John Galt. Es la negacion del yo que nos hace infelices. Y tu, el que busca, te estás negando a ti mismo al pensar que estas haciendo mal al tratarte a ti mismo.

Joselu dijo...

Al menos no se puede decir que tus dudas y planteamientos no sean críticos contigo mismo. Dudas y eso es importante. El que no duda es el que nunca podrá cambiar. Cómo llegar más allá del ego es el aprendizaje de toda una vida. Un cordial saludo.